Qué tienes que declarar
Los ingresos por alquiler de vivienda tributan en el IRPF como rendimientos del capital inmobiliario. Se declaran en el ejercicio en que se han devengado (aunque el inquilino haya pagado tarde) y van en la declaración de la renta del año siguiente — los ingresos de 2025 se declaran en la campaña de la renta de 2026.
Los gastos que puedes deducir
- Intereses de la hipoteca (no la amortización de capital) e IBI del inmueble
- Gastos de comunidad y seguros de la vivienda (hogar, impago de rentas)
- Amortización del inmueble — el 3% del mayor valor entre el catastral (excluido el suelo) y el precio de adquisición, cada año
- Gastos de reparación y conservación del año (no las mejoras, que amortizan de otra forma)
- Honorarios de gestión — si pagas a una inmobiliaria por gestionar el alquiler, es gasto deducible
- Gastos de formalización del contrato y publicidad para buscar inquilino
- Saldos de dudoso cobro — si un inquilino debe más de 6 meses y hay reclamación judicial en curso, se puede deducir el importe
La reducción por alquiler de vivienda habitual
Si el alquiler es de la vivienda habitual del inquilino, tras restar los gastos deducibles se aplica una reducción sobre el rendimiento neto positivo. Desde la reforma de la Ley de Vivienda de 2024, el porcentaje general bajó del 60% anterior, pero existen reducciones incrementadas (hasta el 90%) para contratos nuevos con rebaja de renta en zonas tensionadas, alquiler a jóvenes de 18 a 35 años en esas zonas, o viviendas rehabilitadas recientemente, entre otros supuestos. La reducción base sin ninguno de estos incentivos es del 50%.
Este es un punto donde conviene revisar bien tu caso concreto con un asesor fiscal: los porcentajes y requisitos han cambiado varias veces en los últimos años y la Comunitat Valenciana no está declarada actualmente zona de mercado tensionado, lo que afecta a qué bonificaciones aplican.
Importante: si el alquiler es vacacional o de temporada (no vivienda habitual del inquilino), no aplica esta reducción — tributa el rendimiento neto completo, sin el porcentaje reductor.
El error que más sanciones genera: no declarar
Hacienda cruza datos de suministros, fianzas depositadas en la Generalitat y anuncios en portales inmobiliarios. No declarar el alquiler "porque es en efectivo" o "porque es un familiar" es de los descubrimientos más frecuentes en las inspecciones, con recargos e intereses de demora que multiplican la factura original.
Nuestro consejo
Guarda desde el primer mes todos los justificantes: recibos de comunidad, IBI, facturas de reparaciones y el contrato con la fianza depositada en la Generalitat. Con nuestro servicio de gestión integral centralizamos toda esta documentación durante el año, así que llegar a la campaña de la renta es simplemente pedirnos el resumen anual.
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